miércoles, 7 de septiembre de 2016

Blog Tour: Purgatorio - Nathalia Tórtora (Fragmentos)

¡Hola!
¿Cómo han estado?

Yo super emocionada :D

Esta entrada forma parte del Blog Tour organizado por Nathalia Tórtora, en su blog personal.

Y aquí me explayaré, como ya es costumbre, con mis fragmentos/citas favoritas :D
Se siente raro haber comenzado a la inversa de lo usual (reseña y luego fragmentos), pero allá vamos:



Cuando se detuvieron, oyó el inconfundible ruido que hace la manija de una puerta con las bisagras oxidadas. Ella conocía aquel sonido a la perfección; la puerta de su pieza rechinaban de la misma manera, con obscena indiscreción, anunciando a los gritos que una persona estaba a punto de cruzar el umbral.
Cuando era pequeña, Anahí soñaba con convertirse en ninja. ¿Pero qué ninja hacía tanto ruido al abrir una puerta? Se había quejado con sus padres en reiteradas ocaciones, para obtener siempre un "el próximo fin de semana lo arreglamos" como respuesta. Más de diez años habían pasado y su puerta seguía crujiendo cada vez con más fuerza. Ya no le importaba, no iba a convertirse en ninja. A estas alturas se preguntaba incluso si algún día regresaría a su casa.

¿Dónde carajo estamos? -preguntó. Su voz temblaba, a pesar de sonar lo más amenazante posible. Llevaba años practicando su tono intimidante, pero teniendo su altura y complexión física, era dificil asustar a alguien sin parecer un caniche toy que le ladra a un buldog. Estúpidamente adorable. Lo odiaba.
La historia de mi vida o Las desventajas de ser terriblemente adorable... 

-(...)Espero que te guste; no sos alérgica al pollo, ¿no? ¿o vegetariana? -preguntó con preocupación.
-Para nada. Me gusta casi cualquier comida. Y estoy muerta de hambre, creo que podría comerme na granja entera.
-En ese cuerpo dudo que te entre más que un bocado. Sos tan flaca que pensé que no ibas a querer comer nada -comentó Irina.
-Para tu información -aclaró Anahí- tengo un agujero negro en mi estómago. Me encanta comer, pero no sé adónde va la comida.

-(...)mi pancita está tan llena que creo que estoy embarazada de pollo -bromeo.
Frases que te tientan de risa, y este fragmento... 

-¿Querés que te cuente qué pasó? -una sonrisa maliciosa se dibujo en el rostro de la chica de cabello corto.
Anahí asintió en silencio.
-Estas muerta. Bien muerta, tan muerta como alguien podría estarlo. Sos un alma sin cuerpo y no podés volver a tu casa.
La pelirroja la observó, asumiendo que se trataba de un chiste.
-En serio -agregó Irina-, estás muerta y no hay vuelta atrás.
¡¡Qué alguien le compre un corazón a esta chica!! Como odié su falta de tacto.

Odiaba la oscuridad, le molestaba casi tanto como le aterraba. Se sentía indefensa; era un temor que la mayor parte de las personas abandonan al crecer. Pero ella no podía. Le asustaba el no saber, el no comprender. Y la oscuridad era el epítome del desconocimiento. En la oscuridad, kas fronteras del tiempo y el espacio se difuminan hasta desaparecer. Uno podía estar en cualquier lado, en cualquier momento y no saberlo. La oscuridad desorienta. Es escondite y sitio de acecho; es prisión y guarida, una contradicción constante entre víctima y victimario que coexisten en un entorno colmado de peligros. Además, podría haber monstruos y fantasmas, ¿no?
Siempre le tuve miedo a la oscuridad. Siempre me sentí observada, acechada, y aunque intenté no logro superarlo :P siempre duermo con alguna luz prendida, y llegar a la casa vacia es todo un desafio. No pude menos que identificarme y compadecerme de ella...

Anahí se encontraba atrapada en aquella extraña novela; su mente se había sumergido en una distopía surrealista. Con gran concentración, pronunciaba cada palabra que leía en un leve susurro. No podía controlarlo. Le avergonzaba leer en público porque le era imposible hacerlo en silencio. Y cuando se concentraba, la mente de Anahí se aislaba del mundo. Era incapaz de notar cuando le hablaban. En más de una ocasión olvidó incluso bajarse a tiempo del colectivo.
Conozco personas que como Anahí ni pueden leer silenciosamente...me resulta molesto escuchar el susurro del lector, quiero decir, ¡por favor lee lo suficientemente alto para que pueda entender lo que decís!, no puedo no saber que lees una vez que escuche algunas palabras sueltas. Me mata la intriga.
Por el contrario, yo leo en silencio, y me da bastante vergüenza leer en voz alta. A no ser que me encuentre sola, entonces leo en voz alta sólo para mi. Disfruto mucho escuchando mi voz (modestia aparte), me ayuda a concentrarme.

-Yo soy don Lucio Alonso de Ocampo y Larralde, el benefactor de este lugar. Soy quien envía dinero, comida y suplementos básicos al Refugio para evitar que los niños se conviertan en molestos criminales (...)
Presentación de un personaje suuuper importante en la trama, no voy a decirles mucho.. Pero es un hombre de otra época, y tiene el pelo largo *_* amo el pelo largo.
No se lo imaginen tan sonriente, (sólo digo). Quiza, y solo guiandonos por el cabellos algo más así:

El purgatorio tornaba grises las miradas más brillantes, pero Anahí conservaba aún ese fuego que hacía ya tiempo la morocha no veía. Era una mirada intensa y ardiente, desafiante. La misma que Irina tenía al llegar al Refugio y que poco a poco se fue apagando entre lo cotidiano y la falta de libertad, entre la humedad y la oscuridad.

Anhelaba salir de aquella construcción subterránea y caminar entre la brisa envenenada de la ciudad, con el humo metiéndose en sus fosas nasales y las bocinas retumbando en sus oídos. Ella era una chica de ciudad, siempre lo había sido. Amaba el bullicio constante, las luces y las vidrieras.
Por el contrario, siempre odie las grandes ciudades: el ruido, la multitud, el humo... Mi ciudad, pese a ser cabecera de partido, conserva su esencia de pueblo, algo sin lo que no podría vivir. 

Al menos podrían haberle dado un nombre más místico, no sé, algo como "Ciudad de los sueños olvidados" -sugirió Anahí.
Santiago rió.
-La ridícula sos vos.
-Digamos que no me destaco por tener una gran imaginación -se excusó ella.
Al igual que Anahí propongo buscarle un nombre más imaginativo al Purgatorio... se me hizo raro el tema de las ciudades.



Era como una llama voraz, tanto en aspecto como en personalidad. Su espíritu emanaba un fuego tan intenso que amenazaba con quemar a quien se le acercaba. No, no era simplemente el color de su pelo; era también su mirada y su voz; su seguridad y su fortaleza. En pocas palabras, Anahí era distinta. Ni la muerte ni aquella ciudad lograrían jamás arrebatarle los colores a su alma.


Toda su vida Anahí soñó que alguien le dijera "comprá lo que quieras, yo pago". Y aunque técnicamente estaba muerta, su deseo al fin se hacía realidad.
¿Y quién no soñó con eso? Fantasear con entrar en una tienda (de ropa o librería o casa de decoración o cualquier lugar donde se vendan cosas lindas) y llevarse todo, aunque tengas que cargar hasta arriba el auto más de una vez.


-Don Lucio no suele venir a buscar a nadie. La única vez que lo hizo, la chica nunca regresó. Los rumores dicen que la mandó al infierno.
-¿Cómo?
-No sé -Irina se encogió de hombros-, son rumores. Supongo que tendrá contacto con alguien allí. O quizás él es el diablo.
-No inventes. A mí me trató bien. Es más, te tengo un par de regalos.
Exagerar nivel: Irina celosa, Jajaja (frase robada a Pecamota :P)


"No hay remedio que cure los recuerdos. Eso de que el tiempo sana las heridas es el consuelo de los optimistas."


(...)tenía que deshacerse de ella antes de que el fuego de su alma consumiera todo a su alrededor y a él mismo; antes que convirtiera su eternidad en el purgatorio en un verdadero infierno y encendiera la llama final de su miseria.

-Conozco a mi esposo, él merece el paraíso.
-Vos sos mi paraíso -murmuró Lucio.Sí, es una frase de lo más común, mil veces repetida... pero casi de un ataque de ternura(?
Se había pasado la tarde completa encerrada en su pieza, leyendo una novela que acababa de comprar en el Alto Argentna. Se trataba del primer tomo de una saga fantástica sobre dragones en Buenos Aires. Había comprado el libro con cierto miedo; el vendedor se lo había recomendado, pero a ella no le gustaba la tapa minimalista. Las primeras páginas le resultaron aburridas y casi abandonó la novela en reiteradas ocasiones, pero como no había nada más que hacer, continuó leyendo.
Ya estaba por terminar el libro. Había subrayado frases y dibujado dragoncitos en miniatura en los márgenes. Se arrepentía de no haber comprado la trilogía completa; sabía que debería pedirle a Lucio los demás títulos de la saga.
¡Woooow! ¡Es Jaque Mate!
Anahí no es una gran lectora, eso es lo que ella misma dice, pero es una de esas de personas que disfrutan al 101 º/º sus libros, las historias, el tiempo de lectura. Me recordó a mí en algunos aspectos, sobretodo en los dibujos y frases marcadas. (Sí aún no leyeron Jaque Mate, aquí pueden disfrutar la reseña)

Abandonaron las tazas de té sobre la mesa. Una vacía y una llena, una amarga y la otra dulce. Dos opuestos con tantas similitudes como diferencias, al igual que Anahí e Irina. Un reflejo de sus 
personalidades.


En su mente se mezclaban realidad y ficción, hechos y deseos. La pelirroja anhelaba descubrir que nada había cambiado, pero en el fondo sabía que era simplemente un fantasma.

-Y pensar que yo a veces le digo a mi hermano que ojalá lo pise un tren -contestó la rubia.
-Ese es otro tema. Tu hermano es un pelotudo.

Quería quedarse acostada en su cama, mirando vídeos chistosos en Internet y respondiendo correos electrónicos, pero sabía que no podía. Primero que nada, porque el tiempo se le estaba escurriendo de las manos, y segundo, porque más de una persona se asustaría al recibir un email de alguien que acababa de morir.
 Sería divertido, pero no debo. Se dijo Anahí a sí misma, sonriendo ante la idea de la travesura.Seamos sinceros, a todos se nos vino a la cabeza alguna vez que haríamos si fuéramos fantasmas, y no creo que a muchos se le hayan ocurrido buenas ideas... Quiero decir, es muuuy común fantasear con los lugares donde iríamos, las personas que asustaríamos, y el sinfín de bromas que podríamos hacer si nos convirtiéramos en fantasmas.

A Anahí ya no le quedaban lágrimas para llorar, pero el cielo continuó con su llanto.



-Y bue, ¿qué se le va a hacer? La vida es dura.
-Pero estamos muertas -la corrigió la morocha.
-Con más razón todavía. La muerte es dura. Además, tenemos tiempos de sobra.

-Señorita -dijo la mucama-. La cena estará servida en unos minutos. Por favor, baje al comedor.

-No.
-Son órdenes de un anfitrión.
-Dígale que no tengo hambre -mintió Anahí.
(...)
-Disculpe, pero el señor dice que si no baja a cenar, él vendrá en persona, tirará la puerta abajo y la arrastrará de los pelos hasta la mesa, atándola a la silla y obligándola a comer.
Y:
-Así está mejor -contestó Lucio con una sonrisa-. Sir -repitió pensativo-, me gusta.
-¿En serio?
-¿Por qué no? Es un buen título.
-¿Entonces yo qué sería?
-La chica sin nombre que limpia los baños -sugirió él.
Anahí y Lucio nos regalas las peleas más divertidas, ambos tienen a su manera un carácter muy fuerte y chocan continuamente dándonos momentos de tensión pero también conversaciones de lo más cómicas...

Las damas deben cultivar la lectura.

La pelirroja sonrió. Había visto parejas bailando tango en el pasado. Y aunqeu ella nunca lo había intentado, le parecía una danza hermosa. Su abuela, Neli, siempre decía que había que bailar al menos un tango en la vida. Anahí estaba muerta, pero nunca era tarde para cumplir con aquella afirmación.

La danza siempre será una materia pendiente para mí, quizás porque tengo dos pies izquierdos, pero siempre me fascinó ver a las parejas bailando, con una armonía... Sin embargo, creo que el libro me dió un empujoncito, espero poder bailar antes de morir (?

Tiene más sangre en sus manos que la que Drácula podría beber a lo largo de su inmortalidad -explico él.

-Imagino que debés tener más de un enemigo (...)
-Sí, bastantes. Pero el peor de todos está acá -Lucio señaló su cabeza-. Y antes de que digás una estupidez, no, no hablo de mi pelo, hablo de mi mente.
 Anahí rió. Le resultaba divertido que aquel hombre ya se hubiera acostumbrado a sus comentarios fuera de lugar.

-¿Entonces te diste cuenta de que eras un idiota enamorado?

-No. La evite por casi un año.

Sus temores comenzaban a materializarse y salirse de control. La tormenta había comenzado y él se encontraba atrapado en el ojo, incapaz de escapar; sabía que tarde o temprano sería arrastrado por los fuertes vientos de cambio que ya estaban desequilibrando su mundo.

Odiaba llorar, lo detestaba, y la ponía de malhumor, creando una respuesta cíclica de sentimientos encontrados que simplemente empeoraban la situación. (...) La tristeza se convertía en culpa y la culpa en furia; la furia se transformaba en impotencia y la impotencia en más tristeza.
          

No notaba que lo que me pedía era un suplicio, una carga muy pesada para mi corazón. Mi amada había puesto su existencia en mis manos, me había entregado su alma en una bandeja de plata para que pudiese destruirla como mejor me pareciera. 

-¿Y si todo sale mal? -preguntó Anahí-. Hasta ahora, todo lo que iba  a salir bien, salió mal.

-¿Confiás en mí?
-No -admitió ella.
-No jodás. Apurate.

Pero antes de irte, jurá que no sentirás aprecio alguno por mi memoria.(...)Prometeme que no sentirás nunca por mí ni la mitad de lo que yo siento por vos.

Lloré, lloré mucho con la historia... Aunque, en general, las historias me afectan de una forma u otra no soy de las que lloran :'( 

Se siente raro haber comenzado con los fragmentos, ya que lo usual es que primero publique la reseña, peeeero, ya la tengo lista :D así que en unos minutos (si no hay más inconvenientes) la compartiré con ustedes...

Este es todo por ahora, les invito a pasar por el blog de la autora, y seguir este Blog Tour...

¡No olviden hacer la pre-orden para kindle!

Espero que se animen a leerlo porque es un libro adictivo, que no podrán soltar hasta el final... ¡Disfrútenlo mucho!



PD: Esta es la tercera vez que escribo esta publicación... Sí, me atrasé (como ya es costumbre en mí), pero ayer reescribí todo ¡TRES VECES!
Sencillamente, mi computadora me odia... Al momento de publicar se borraban los cambios y quedaba la publicación a la mitad -_-

¡Hasta leernos!
 ~ Daphne ~

2 comentarios:

  1. La cita de "-Y pensar que yo a veces le digo a mi hermano que ojalá lo pise un tren -contestó la rubia.
    -Ese es otro tema. Tu hermano es un pelotudo." ayer justo me la marcó otra lectora que dijo que tuvo que dejar de leer por la risa.

    MUCHAS gracias por participar en el tour. He de admitir que muchas de las citas que pusiste me encantaron y que no puedo creer que las escribí yo jajaja (y que seguramente utilizaré en futuras promociones).
    Saludos =)

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    1. Mil perdones por la tardanza! Estuve desaparecida :P

      Me reí mucho con esa cita en particular porque suelo decirselo a mi hermana cada vez que sale... aunque me sentí un poco culpable después, al pensar lo que la extrañaría.

      Disfrute el libro a lo grande, me enamoré de Lucio y sufrí mucho con su corazón roto... Fue una experiencia muy linda participar del Tour, gracias por la oportunidad ❤

      ¡Hasta leenos! -Daphne

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