martes, 31 de mayo de 2016

Reseña: Barrio de tango - Eduardo González

¡Hola!
¿Cómo han estado?

Una semana de gripe y fiebre, obligada en la cama parecen un buen momento para abandonar la preparación de los primeros parciales y dedicarse a la lectura... Así que leí este librito olvidado en  mi librero:

Barrio de tango

Título: Barrio de tango.
Autor: Eduardo González.
Ilustrador: Pablo Olivero.
Editorial: Grupo Editorial Norma.
Páginas: 110
*a partir de los 11 años.

Cuando Celedonio conoció aquel titiritero que viajaba en carromato, sintió que debía irse con él. Claro, la historia había empezado mucho antes: con la llegada de sus abuelos desde Italia, para "hacer la América". En la casa de Boedo, donde criaban gallinas y ordeñaban vacas, Celedonio vivió una infancia de tango, amores contrariados y encuentros mágicos que cambiarían su vida para siempre.

Resumiendo:
Cele es un niño de la Argentina de los '50. Se esfuerza en la escuela y trabaja en la quinta de sus abuelos. Le apasionan el cine y los libros, y esta enamorado de Marita "la más linda de la escuela, la trenzas doradas y ojos de almendra". Pero sus aventuras no terminan en su primer pantalón largo y las citas con Margarita en el cine, claro que no. Sus aventuras abarcan todo el barrio de Boedo y, ¿por qué no?, el mundo.

Opinión:
Desde la primer página nos empezamos a encariñar de Cele, un chico de 12 años, nieto de inmigrantes, que estudia y trabaja en la pequeña "quinta" donde vive con sus abuelos.

Cele esta en edad de vivir mil aventuras: desde el primer amor, los secretos, un empleo y conocer a muchos personajes tan particulares, tan singulares, como reales. Eso sin contar que tomará el berretín por libros, revista y cine.
Y así, entre alegrías y tristezas, sobresaltos y risas, Cele crecerá y encontrará su lugar y a sí mismo.

Una de las cosas que me encanto del libro es que, como podemos imaginar tras leer el título, hace referencia al tango. Cada uno de sus capítulos tienen el nombre de una canción y un pequeño fragmento de ella que se relaciona de una manera u otra con el hilo argumental de la novela.

Además de ser una historia entrañable, el autor nos da muchos guiños al momento histórico en que se desarrolla. Nos habla del bombardeo a Plaza de Mayo (1955), la forma de vida de los barrios porteños y de sus habitantes (como Nonino o Don Esteban).

Pero además brinda un homenaje a dos grandes escritores infantiles como son: Gustavo Roldán y Javier Villafañe.

Y se quedaron los dos pegados como imanes de polos distintos.
Porque entre contadores de historias se reconocen enseguida, se olfatean, intuyen las suelas gastadas de andar y andar por el mundo.

Gustavo Roldán, que tenía fama de ser taita y hombre de pocas pulgas, pero más fama tenía de ser buen contador de historias, aparece en la historia como una de los clientes frecuentes en "El Molinón". Y más tarde, entablará una curiosa conversación con el hombre de la carreta, que no es otro que Javier Villafañe: Metro setenta, bigote, bien peinado; no pituco, pero bien peinado.(...)era también contador de historias, pero no era el quien las contaba, eran sus duendes: porque era titiritero.

Y hablando de homenajes y personajes que se meten en los libros, el nombre Celedonio haría referencia a Celedonio Flores, poeta argentino y muy popular letrista de tangos allá por las primeras décadas 1900.

Y ¿qué decir de las ilustraciones?
Imagen tomada de la 
página del ilustrador (aquí)
donde podrán conocer más de su trabajo

Acompañan perfectamente a la historia, logran sintetizar y trasmitir la emoción del relato y son bellísimas 

Conclusión:
Historia e ilustraciones geniales.
Personajes que se te quedan bajo la piel mucho después de terminar el libro.
Y una pequeña clase de historia argentina...
¿A qué estas esperando para leerlo?

Calificación: 5/5
Hermoso, queda entre mis favoritos.

Y hasta aquí esta reseña...
Si mis calculos son correctos en breve regreso con más (?

¡Hasta leernos!
 - Daphne -

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